De nuevo Japón...

Esta vez fueron 440 Ballenas Minke las que fueron cazadas.

El pasado 3 de abril, la flota ballenera japonesa regresó a puerto luego de haber pasado 5 meses en el Océano Antártico y cazado 440 Ballenas Minke (Balaenoptera acutorostrata).

Esto sucedió en Kochi, ubicada a unos 650 km. del sudoeste de Tokio. Según declaraciones  oficiales, esta "expedición de investigación" abarcó solamente Ballenas Minke y forma parte de un programa de investigación japonés para recabar datos sobre hábitos alimenticios de la especie y demostrar que la población de Ballenas Minke es robusta.

Este programa de investigación es discutido internacionalmente en cuanto a su validez científica y a la necesidad de realizar cacerías para aportar datos sobre la biología de la especie.

En septiembre pasado, la flota japonesa había capturado otras 194 ballenas en el Pacífico Norte.

Organizaciones ecologistas de todo el mundo han condenado el accionar de Japón sosteniendo que es una forma de continuar la cacería desafiando la moratoria impuesta por la Comisión Ballenera Internacional (CBI), que es el organismo encargado de regular el manejo de las ballenas en todos los mares.

Afortunadamente, este país perdió la oportunidad de cambiar de Apéndice a la Ballena Minke, en la última reunión de Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), que se llevó a cabo en Santiago de Chile en noviembre pasado. Esta especie actualmente continúa incluida en el Apéndice I de CITES, donde figuran las especies en mayor  peligro de extinción, pero las naciones balleneras continúan con sus esfuerzos de justificar la cacería como un derecho cultural o con fines científicos.

Fuente:
AFP