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TOKIO – Japón, febrero de 2007.
Entre el 13 y 15 de febrero de 2007, Tokio fue sede de una reunión organizada por Japón, para los países miembro de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), la primera reunión organizada fuera del marco oficial de dicha comisión y, aparentemente destinada a la discusión sobre el estatus de las poblaciones de ballenas.
Según fuentes oficiales japonesas, esta reunión surgió como una necesidad debido a que las discusiones que ocurren durante las reuniones de la CBI tienden a centrarse demasiado en definir si la caza comercial es buena o mala en si misma, dejando poco espacio para otras cuestiones. -..."Queremos crear una atmósfera en la cual podamos reducir lo más posible las confrontaciones, y tener conversaciones más serias y honestas...", dijo Hideaki Okada, un funcionario de la Agencia de Pesca de Japón.
Japón sostiene que la actividad ballenera es una cuestión de tradición nacional y forma parte esencial de su cultura alimentaria. También afirma que algunas poblaciones de ballenas se han recuperado lo suficiente (desde la moratoria impuesta por la CBI en 1986) como para permitir reiniciar la cacería de ciertas especies. Aún así, este país, captura cientos de ballenas cada año, bajo programas de cacería científica, reconocidos y permitidos por la CBI. Estos programas, conocidos como JARPN II, JARPA II y sus antecesores, han sido denunciados abiertamente como una cacería comercial encubierta, por parte de los países pro-conservacionistas, entre otras cosas porque la carne de los ejemplares capturados, es vendida para financiar en parte las investigaciones.
En la última reunión anual de la CBI, llevada a cabo en St. Kitts el año pasado, varias naciones pro-balleneras aprobaron, con muy bajo margen, una resolución simbólica para apoyar el final de la moratoria a la cacería comercial (aunque una resolución oficial para lograr esto requeriría una mayoría ¾ de los votos).
Esta resolución precede a la llamada “Declaración de Buenos Aires”, un documento elaborado en 2005, que reafirma la posición regional latinoamericana en pos de la conservación de los cetáceos, destacando el compromiso de la región con la moratoria a la cacería de ballenas, y la importancia de la investigación no letal en relación con los cetáceos.
Recientemente, en diciembre de 2006, y otra vez teniendo como sede la ciudad de Buenos Aires, se dieron cita los Comisionados ante la CBI de Argentina, Brasil, México y Perú, representantes de los comisionados de Panamá y Chile, y representantes y observadores de los gobiernos de Guatemala, Ecuador, República Dominicana, Colombia, Uruguay y Venezuela, quienes reafirmaron nuevamente la posición regional y, entre otras cuestiones relacionadas con la CBI y la conservación de los cetáceos, reiteraron el compromiso de sus gobiernos con la moratoria, la necesidad de la aprobación del Santuario del Atlántico Sur y el Santuario del Pacífico Sur, y acordaron continuar con el trabajo de lo que dio en llamarse el “Grupo Buenos Aires”.
Japón, por su parte, invitó a su reunión a todos los países miembros de la CBI, incluyendo aquellos fuertemente pro-conservacionistas, muchos de los cuales declararon de antemano que no participarían de la misma.
Si bien aparentemente no habría trascendido una lista oficial de participantes, se sabe que los siguientes países habrían asistido a la reunión de Tokio: Antigua y Barbuda, Benin, Camboya, Camerún, China, Costa de Marfil, Dinamarca, Dominica, Gabón, Granada, Guatemala, Guinea, Islandia, Japón, Kiribati, Corea, Malí, Islas Marshall, Mauritania, Mongolia, Nauru, Nicaragua, Noruega, Omán, Palau, Senegal, St Kitts y Nevis, St Lucia, St Vincent y Granadinas, Surinam, Suiza, Togo, Tuvalu.
Como resultados de la reunión se destaca una llamada a mayor diálogo entre los países pro-balleneros y los pro-conservacionistas dentro de la CBI, y la adopción de un informe del presidente que sintetizó los tres días de discusiones entre los países asistentes, la mayoría de ellos pro-balleneros.
Resumidamente, el informe sostiene que las naciones a favor y en contra de la cacería comercial de ballenas necesitan encontrar un espacio común y propicio, para un diálogo que permita avanzar con las discusiones instaladas dentro de la CBI. También se solicita a la CBI que se abstenga de poner a votación temas importantes inmediatamente, uno de los cuales es la reasunción de la caceria comercial, y propone que tales temas sean sometidos a votación secreta. En otro de los puntos se solicita a la CBI permiso para capturar Ballenas minke en cacerías de ballenas a pequeña escala.
Este reporte fue remitido a la CBI, cuya próxima reunión anual se realizará en Anchorage, Alaska, EE.UU. en mayo próximo, es allí, en un terreno más balanceado, donde se verán las repercusiones que esta reunión tendrá dentro del seno y el espíritu de la CBI.
Fuente:
www.iht.com
www.cethus.org
www.wdcs.org
www.nhk.or.jp/daily/english |