Gobiernos de todo el mundo se reunirán una vez más para tratar cuestiones relacionadas con el comercio de especies silvestres de animales y vegetales.

La semana entrante en los Países Bajos, se llevará adelante la 14º Reunión de la Conferencia de las Partes de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) que tendrá como sede la ciudad de La Haya.

Como su nombre lo indica, CITES es una Convención Internacional auspiciada por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y formada por más de 170 Partes que se ocupa de la regulación del comercio internacional de especies que se encuentran, o podrían llegar a estarlo, amenazadas por dicho comercio.

CITES incluye a diferentes especies de plantas y animales dentro de tres categorías con diferente grado de protección en cuanto al comercio: Apéndice I, II y III y, en el caso particular de las ballenas entre 1975 y 1986, fue incluyendo progresivamente a todas las especies de grandes ballenas en su Apéndice I (prohibiendo de esta forma su comercio y otorgándole de esta manera, el mayor grado de protección dentro de esta convención).

Estas medidas que llevaron a la protección de diferentes especies de ballenas fueron basadas en el reconocimiento de la protección que en su momento le otorgara a las mismas, la Comisión Ballenera Internacional (CBI) principal organización encargada del manejo de las poblaciones de ballenas, y que finalmente se consolidaron en la Resolución 11.4 (REv. CoP12).

En la misma CITES defiere con la CBI, reconociéndola como el principal organismo responsable del manejo de las poblaciones de cetáceos. A pesar de lo anterior, durante los últimos 10 años, cada reunión de CdP de CITES los países balleneros, principalmente Japón, presentan propuestas para reiniciar el comercio de ciertas especies de ballenas, totalizando al momento 14 propuestas para transferir a las especies de ballenas incluidas en el Apéndice I al II (el cual permite el comercio regulado) y que fueron sistemáticamente rechazadas.

Para esta reunión se han presentados dos documentos relacionados específicamente con los cetáceos, (Doc. 51 y Doc. 66), y su aprobación es vista por los sectores conservacionistas, como un amenazante antecedente que podría llevar al levantamiento de las restricciones al comercio de estas especies, altamente vulneradas por la intensa cacería comercial de la que fueron objeto en el pasado.

Afortunadamente días antes de que comience esta reunión, concluyó la 59º reunión de la CBI, llevada adelante en Anchorage, Alaska, con un saldo positivo a favor de la conservación, ya que los miembros de la CBI, en ausencia de los países pro-balleneros que se negaron a participar de la votación, aprobaron una Resolución donde se reafirma que la moratoria sigue vigente y recomienda a CITES “no intentar transferir especies de cetáceos del Apéndice I de CITES mientras la moratoria se encuentre instalada”.

Esta resolución advierte también que cualquier debilitamiento de la protección del comercio “tendría efectos significativamente adversos sobre la moratoria a la cacería comercial de ballenas e incrementaría las amenazas para las ballenas”. Fundación Cethus, gracias al apoyo de Whale and Dolphin Conservation Society (WDCS) estará presente en este evento tan importante. Veremos que sucederá en los próximos días donde los representantes de Gobiernos de todo el mundo se reunirán en pos de la conservación, no sólo de las ballenas, sino de muchas otras especies de animales y plantas, que en muchos de los casos se encuentran en serio peligro de extinción.

Para mayor información:
www.cites.org

www.cethus.org

“… la fauna y flora silvestres, en sus numerosas, bellas y variadas formas constituyen un elemento irreemplazable de los sistemas naturales de la tierra, tiene que ser protegidas para esta generación y las venideras…”

Preámbulo de CITES