Año 1 - Nº 4 - 1999

Editorial

Hace ya varios años, cuando recién ingresé a Cethus, me inundaba una inmensa fascinación por el mar. Al igual que mucha gente, tenía una gran necesidad de conocer y acercarme de alguna manera a esos maravillosos animales que poblaban los libros de mi biblioteca o nadaban en los documentales que conocía de memoria.  Por más que pasara horas sentada en la playa en los lugares donde veraneaba, el mar me negaba la posibilidad de observarlos aumentando aún más el misterio...

Dentro de Cethus, comencé a participar de diferentes actividades y finalmente de las campañas de investigación. Tuve la oportunidad de que el misterio se revelara y de compartir momentos maravillosos junto con estos animales. Cada uno se encuentra cuidadosamente grabado en mi, y creo, ya a esta altura, permanecerán por el resto de mi vida aunque me encuentre muy lejos del mar... Pero debo reconocer que junto con la concreción de alguno de mis sueños, Cethus me dio la oportunidad también de crecer como persona y profesional, aprendí lo valioso del trabajo en equipo, el orgullo de las cosas bien hechas, la satisfacción de poder hacer lo que a uno le gusta y entre amigos... y sobre todo disfrutar de ver crecer, como a un hijo, un proyecto compartido.

Ese proyecto que continúa creciendo es Cethus, cada uno de sus integrantes apoyó cada paso que desde hace algunos años intentamos dar, tratando de proteger y conservar la vida marina, convencidos de lograr un mundo mejor para todos.

Cuando me encargaron la última editorial del año, lo primero que surgió fue hacer un análisis de nuestras actividades y objetivos, pero creo que en esta época de balances, lo importante además de lo hecho, es comunicar las ganas de seguir haciendo...
Por nuestra parte, seguimos hacia adelante, con ganas de crecer, de concretar mayores logros, pero siempre teniendo en cuenta que mucho de esto es posible gracias a la gente que cree en nuestro proyecto, y mucho más importante para nosotros... gracias a todos aquellos que fundamentalmente creen en nosotros.
Gracias por el apoyo constante durante estos años y muchas felicidades para este nuevo año, que más allá de abrir las puertas de un nuevo milenio, permita renovar los sueños y esperanzas de vivir en armonía con la naturaleza.
Lic. Cecilia Gasparrou
- Depto. de Socios -



Nuevas importaciones de cetáceos a Argentina


Según información suministrada por la Whale and Dolphin Conservation Society, a principios de Noviembre llegaron a la ciudad de Buenos Aires, cuatro ejemplares de toninas (Tursiops truncatus) y un ejemplar hembra de beluga (Delphinapterus leucas) provenientes de Rusia, para ser llevados al acuario de Mar del Plata.  Durante el traslado desde Frankfurt hacia Buenos Aires, llevado a cabo por la empresa alemana Lufthansa, dos de las toninas, un macho y una hembra preñada, murieron en el transporte.

Ante este hecho, el 7 de Diciembre pasado, Lufthansa anunció su resolución de detener el transporte aéreo de cetáceos, capturados en la naturaleza, hacia acuarios y parques marinos. Esta decisión, apoyada posteriormente por otras empresas como Air Canada, American Airlines, British Airways, China Airline, Continental Airlines, KLM, y New Zealand Airlines, constituye un paso fundamental hacia la protección de los cetáceos ya que los oceanarios no pueden existir sin la industria que abarca la captura y transporte de estos animales. Más aún, la medida tomada por Lufthansa debería resultar un antecedente importante para ampliar las restricciones en cuanto al transporte de otras especies silvestres. 

Debido a la elevada mortalidad de animales que presenta el acuario de Mar del Plata, la Fundación Cethus expresó, en varias ocasiones, su preocupación a la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable y solicitó información oficial que confirmara los datos relacionados con la muerte de un ejemplar de tonina en abril del corriente año y con el permiso de importación de los cinco animales mencionados anteriormente. Asimismo pidió la aclaración, entre otros, de los siguientes puntos: 1) causas y circunstancias de la muerte de una tonina en Abril en el Mar del Plata Aquarium, 2) ¿por qué, a pesar de la alta mortalidad de animales en dicho acuario, se otorgó un permiso para ingresar cinco animales más?, 3) causas y circunstancias de la muerte de las dos toninas durante el traslado en Noviembre, 4) si continúa o no en vigencia un decreto de la Dirección de Fauna que suspendía la importación de cetáceos provenientes de Cuba y Rusia, 5) ¿por qué se autorizó la importación de una hembra preñada, teniendo en cuenta que las leyes internacionales establecidas por CITES lo prohiben?.



Cautiverio y Reglamentación Argentina

Los cetáceos son mamíferos grandes y complejos que mantienen lazos familiares estrechos, viajan largas distancias, y se alimentan y comunican en forma grupal. El cautiverio compromete severamente esta calidad de vida a través del confinamiento de los animales en piletas cuya extensión es incomparablemente inferior al área de acción de los animales en el océano. A su vez, el cautiverio se caracteriza por asociaciones forzadas entre distintas especies o individuos, ausencia de estímulos sensoriales propios del hábitat marino, y la presencia de visitantes. Al comienzo del cautiverio el animal no reconoce al pescado muerto como alimento y es necesario forzar la nutrición a través de una sonda para mantener al animal vivo hasta que aprenda a aceptar la dieta artificial. Además, es importante recordar que tanto durante la captura como durante el transporte existe una alta probabilidad de que los animales mueran por quedar atrapados en las redes o por el stress que el proceso provoca. El número de animales muertos accidentalmente durante las operaciones de captura lamentablemente es desconocido. Asimismo, se desconoce el efecto que la remoción de animales tiene sobre las poblaciones naturales, y esto se debe, en la mayoría de los casos, a que es muy poco lo que se sabe acerca de éstas. La remoción de un individuo puede afectar adversamente a la supervivencia de los otros animales, especialmente, si se trata de hembras con crías o de especies con estrechos vínculos sociales. 

Con todo esto, la sociedad actual es lo suficientemente madura como para seguir justificando el cautiverio bajo la premisa de la educación, conservación e investigación. En Cethus creemos que presentar los hechos permite crear una preocupación que conducirá a un cuestionamiento inteligente; y que este último llevará finalmente al compromiso de la acción. Por esto, es que a continuación detallamos algunos puntos importantes sobre la legislación nacional que reglamenta la actividad de los oceanarios:

En nuestro país, la Resolución 351/95, expedida por la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano (SRN y AH), prohibe, en su artículo primero, la caza, captura o apropiación y tránsito de todas las especies de cetáceos y pinnípedos que figuran en el Anexo I. Asimismo establece el Reglamento de Oceanarios que define, entre otras cosas, los requisitos necesarios para la habilitación de los mismos, sus objetivos, la infraestructura necesaria, los requisitos para el ingreso y egreso de ejemplares de mamíferos marinos, cuestiones de manejo y mantenimiento (alimentación, cuidado veterinario, formación de grupos, personal, emergencias, suministro de agua, energía y combustible, transporte de animales, etc.) e inspecciones a realizar por la Autoridad de Aplicación. A continuación se mencionan algunos de los puntos más importantes establecidos por dicho Reglamento:

- Se nombra como Autoridad de Aplicación del Reglamento de Oceanarios a la SRN y AH, a través de la Dirección de Recursos Ictícolas y Acuícolas. Además se establece:
-  que el oceanario debe estar habilitado por las autoridades provinciales y municipales correspondientes.

- la infraestructura necesaria para el mantenimiento de mamíferos marinos en cautiverio. Entre estos resulta importante destacar, la necesidad de instalaciones y piletas de uso veterinario para el cuidado sanitario y cuarentena de los animales, las cuales deben estar aisladas del resto de las construcciones con circuito de agua independiente. También se incluyen las mediciones mínimas requeridas para las piletas, y las características físicas y químicas que debe tener el agua de las mismas.

-
los requisitos necesarios para el ingreso y egreso de especímenes a un oceanario, ya sea por importación, exportación, transferencia, captura o liberación. De tratarse de un ingreso, los alojamientos para los mismos deberán cumplir con todos los requisitos que se detallan en el Reglamento, y estar listas para su uso. A su vez el oceanario deberá presentar una solicitud de Ingreso junto con la documentación CITES y Aduanera correspondiente. De tratarse de una captura o liberación, el oceanario deberá cumplir con las normas vigentes, sean nacionales, provinciales o municipales, según corresponda. En todos los casos el acuario deberá presentar la ficha técnica de los animales involucrados. 

- En el Capítulo 4 se afirma que los mamíferos marinos silvestres varados naturalmente en las costas, sólo podrán ser ingresados a un oceanario con el fin de rehabilitarlos, quedando bajo responsabilidad de la Autoridad de Aplicación la prórroga de su permanencia temporaria o definitiva en dicho establecimiento.

- El Cap. 5 establece, entre otras cosas, que 1) no se permitirá que el público tenga contacto físico con los animales, 2) en caso de tratarse de animales nuevos éstos deberán cumplir una cuarentena hasta que haya seguridad de su buen estado de salud, 3) en el caso de muerte de mamíferos marinos alojados en un oceanario se deberá realizar la necropsia completa de los mismos, bajo la responsabilidad del veterinario del oceanario, y que la Autoridad de Aplicación podrá enviar un representante para que presencie dicha necropsia.

- El Cap. 6 habla del registro que un oceanario deberá tener de cada animal, su ficha técnica, donde conste la correcta identificación del animal a través de marcas naturales, descripción, origen, fecha estimada o conocida de nacimiento, y desarrollo, datos clínicos, comportamiento y status social, temperamento y respuesta al manejo y entrenamiento, alimentación, reproducción, día de muerte, reporte de necropsia, fotos del ejemplar. En el mismo capítulo se establece además, que el oceanario deberá presentar un informe anual a la Autoridad de Aplicación con los datos correspondientes a todas las modificaciones relacionadas con las altas y bajas de animales, infraestructura, personal, tipo y cantidad de actuaciones, y con los resultados de los Programas de Educación, Investigación y Reproducción. Se establece, además, que los agentes de la Autoridad de Aplicación podrán realizar inspecciones a los oceanarios cuando lo consideren necesario, debiendo estar a su disposición todos los registros que en el Reglamento se mencionan.

- El Cap. 7 establece las sanciones estipuladas para los casos de violación de las disposiciones del Reglamento mencionado.

Por su parte, el decreto reglamentario 3.237 de la Ley de Pesca de la Pcia. de Buenos Aires Nº 11477, en su anexo III, dentro de los requisitos para la incorporación de ejemplares de mamíferos acuáticos a un oceanario, dice que "...Se tendrá en cuenta como antecedente el manejo que el establecimiento ya hubiera realizado con los mamíferos acuáticos". Así mismo también expresa "Que los animales cuya incorporación se solicita sean nacidos en cautiverio o provengan de poblaciones silvestres conocidas, de las cuales exista información calificada que avala que las mismas son no amenazadas y no vulnerables"



NOTICIAS BREVES

Segunda Limpieza Comunitaria de Espacios Públicos

El Concejo Deliberante de Puerto San Julián, junto con la Dirección de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad local y la Fundación Cethus han organizado la Segunda Limpieza Comunitaria de Espacios Públicos, con el objetivo de limpiar la costa de la ciudad. Esta actividad se llevó a cabo el pasado  27 de Noviembre, y contó con la participación de las siguientes entidades: Grupo de Ecología de la Municipalidad de Pto. San Julián, Cerro Vanguardia S.A., Escuela de Comercio Nocturna  Nº4, Escuela Entre Adultos Nº 9, Subprefectura Puerto San Julián - Prefectura Naval Argentina, INTA y la Unidad Académica San Julián de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral.

Curso Intensivo de Delfines, Marsopas y Ballenas


Los días 20 y 21 de Noviembre, la Fundación Cethus realizó un curso de 16 horas de duración, en la Unidad Académica San Julián de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA). El mismo fue organizado por la UNPA, la Municipalidad de la ciudad de Puerto San Julián y la Fundación Cethus. El objetivo general era facilitar los conocimientos teóricos y técnicos fundamentales de biología y ecología de cetáceos para el diseño de estrategias de conservación e investigación, así como facilitar herramientas de gestión y esquemas de trabajo para implementar programas de aprovechamiento no-extractivo de este recurso marino. Participaron de este curso organismos gubernamentales como el Consejo Agrario Provincial y particulares de distintas localidades costeras provinciales. 

Curso sobre Cetáceos para la Prefectura Naval Argentina

Como parte del convenio que Cethus posee con la Prefectura Naval Argentina, entre el 7 y el 16 de Diciembre de 1999 la Fundación dictó un curso teórico práctico de capacitación en identificación, rescate, biología general y conservación de delfines y ballenas para los integrantes de la Subprefectura Puerto San Julián de la Prefectura Naval Argentina.