AÑO 9 – Nº 1 - Marzo 2007

Reunión de Tokio

Entre el 13 y 15 de febrero de 2007, Tokio fue sede de una reunión organizada por Japón, para los países miembro de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), la primera reunión organizada fuera del marco oficial de dicha comisión y, aparentemente destinada a la discusión del estatus de las poblaciones de ballenas.

Según fuentes oficiales japonesas, esta reunión surgió como una necesidad dado que las discusiones que  ocurren durante las reuniones de la CBI tienden -sostienen- a centrarse demasiado en definir si la caza comercial es buena o mala en sí misma, dejando poco espacio para otras cuestiones. -..."Queremos crear una atmósfera en la cual podamos reducir lo más posible las confrontaciones, y tener conversaciones más serias y honestas...",  dijo Hideaki Okada, un funcionario de la Agencia de Pesca de Japón.

Japón sostiene que la actividad ballenera es una cuestión de tradición nacional y forma parte esencial de su cultura alimentaria. También afirma que algunas poblaciones de ballenas se han recuperado lo suficiente (desde la moratoria impuesta por la CBI en 1986) como para permitir reiniciar la cacería de ciertas especies. Aún así, este país, captura cientos de ballenas cada año, bajo programas de cacería científica, reconocidos y permitidos por la CBI. Estos programas, conocidos como JARPN II, JARPA II y sus antecesores, han sido denunciados abiertamente como una cacería comercial encubierta, por parte de los países pro-conservacionistas, entre otras cosas porque la carne de los ejemplares capturados, es vendida para financiar en parte las investigaciones.

En la última reunión anual de la CBI, llevada a cabo en St. Kitts el año pasado, varias naciones pro-balleneras aprobaron, con muy bajo margen, una resolución simbólica para apoyar el final de la moratoria a la cacería comercial (aunque una resolución oficial para lograr esto requeriría  una mayoría  de ¾ de los votos).

Esta resolución precede a la llamada “Declaración de Buenos Aires”, un documento elaborado en 2005, que reafirma la posición regional latinoamericana en pos de la conservación de los cetáceos, destacando el compromiso de la región con la moratoria a la cacería de ballenas, y la importancia de la investigación no letal en relación con los cetáceos.

Recientemente, en diciembre de 2006, y otra vez teniendo como sede la ciudad de Buenos Aires, se dieron cita los Comisionados ante la CBI de Argentina, Brasil, México y Perú, representantes de los comisionados de Panamá y Chile, y representantes y observadores de los gobiernos de Guatemala, Ecuador, República Dominicana, Colombia, Uruguay y Venezuela, quienes reafirmaron nuevamente la posición regional y, entre otras cuestiones relacionadas con la CBI y la conservación de los cetáceos, reiteraron el compromiso de sus gobiernos con la moratoria, la necesidad de la aprobación del Santuario del Atlántico Sur y el Santuario del Pacífico Sur, y acordaron continuar con el trabajo de lo que dio en llamarse el “Grupo Buenos Aires”. 

Japón, por su parte, invitó a su reunión a todos los países miembros de la CBI, incluyendo aquellos fuertemente pro-conservacionistas, muchos de los cuales declararon de antemano que no participarían de la misma.

Si bien aparentemente no habría trascendido una lista oficial de participantes, se sabe que los siguientes países habrían asistido a la reunión de Tokio: Antigua y Barbuda, Benin, Camboya, Camerún, China, Costa de Marfil, Dinamarca, Dominica, Gabón, Granada, Guatemala, Guinea, Islandia, Japón, Kiribati, Corea, Mali, Islas Marshall, Mauritania, Mongolia, Nauru, Nicaragua, Noruega, Omán, Palau, Senegal, St Kitts y Nevis, St Lucia, St Vincent y Granadinas, Surinam, Suiza, Togo, Tuvalu.

Como resultados de la reunión se destaca una llamada a mayor diálogo entre los países pro-balleneros y los pro-conservacionistas dentro de la CBI, y la adopción de un informe del presidente que sintetizó los tres días de discusiones entre los países asistentes, la mayoría de ellos pro-balleneros.
En resumen, el informe sostiene que las naciones a favor y en contra de la cacería comercial de ballenas necesitan encontrar un espacio común y propicio, para un diálogo que permita avanzar con las discusiones instaladas dentro de la CBI. También se solicita a la CBI que se abstenga de poner a votación temas importantes inmediatamente, uno de los cuales es la reasunción de la caceria comercial, y propone que tales temas sean sometidos a votación secreta. En otro de los puntos se solicita a la CBI permiso para capturar Ballenas minke en cacerías de ballenas a pequeña escala.

Este reporte fue remitido a la CBI, cuya próxima reunión anual se realizará en Anchorage, Alaska, EE.UU. en mayo próximo, es allí, en un terreno más balanceado, donde se verán las repercusiones que esta reunión tendrá dentro del seno y el espíritu de la CBI.

Fuente:
www.iht.com
www.cethus.org
www.wdcs.org
www.nhk.or.jp/daily/english


Trabajo de campo en la Provincia de Santa Cruz

Una vez más, como lo viene realizando desde sus inicios, la Fundación Cethus continuó con sus proyectos de investigación en la Provincia de Santa Cruz durante los meses de verano.

Durante esta época del año, los trabajos de campo que se realizan están relacionados fundamentalmente con la Tonina overa (Cephalorhynchus commersonii) y con el Delfín austral (Lagenorhynchus australis) y se investiga principalmente aspectos relacionados con el comportamiento de las especies, fotoidentificación y estructura genética.

Más información en www.cethus.org


Japón interrumpió su cacería científica de ballenas por esta temporada

Un incendio en su buque factoría, fue el puntapié inicial para que la flota japonesa suspendiera su “cacería científica” en la Antártida por esta temporada.

Como todos los años, la flota ballenera japonesa se encontraba en febrero en el Antártico, en aguas que forman parte del Santuario Ballenero del Océano Austral, capturando ballenas con “fines científicos”, esta vez, como parte del estudio de factibilidad que precede a su nuevo programa de investigación JARPA II.

Sin embargo, las cosas fueron más complicadas este año. Poco tiempo después que a mediados de febrero embarcaciones de la Sea Shepherd Foundation se interpusieron en su camino, con la intención de impedirles continuar la captura de ballenas y cuando las embarcaciones del grupo conservacionista ya se habían retirado del lugar, la Nishin Maru, el buque factoría de la flota, declaró un incendio en una de sus instalaciones, el cual, según los propios tripulantes de la embarcación, fue rápidamente contenido. Lo más lamentable del incidente fue la pérdida de uno de sus trabajadores, un joven de 27 años. De esta forma, el buque quedó sin poder hacer funcionar sus motores en el Mar de Ross.

La comunidad internacional por entonces temía que la Nishin Maru comenzara a derramar petróleo en el Mar de Ross, una de las zonas con menor grado de contaminación del planeta, y comenzaron a presionar a Japón para que aceptara la ayuda internacional ofrecida para remolcar su buque factoría hacia el puerto más cercano. Luego de varios días finalmente comenzó su regreso por su propia cuenta.

La flota japonesa esperaba capturar cerca de 900 ballenas en la región, sin embargo al momento de interrumpir su temporada habían capturado cerca de 500 animales.

A pesar de las continuas críticas a sus programas de “cacería científica” por parte de expertos internacionales y de repetidas resoluciones de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) en este sentido, Japón sostiene que es necesario matar ballenas para obtener información científica. La carne sobrante de estas “investigaciones” es luego vendida en su mercado interno.

Para más información:
www.cethus.org
www.wdcs-sa.org


El baiji, uno de los delfines de río más amenazados, fue declarado extinto

Científicos que trabajan en la conservación del baiji (Lipotes vexillifer) declararon a esta especie “funcionalmente extinta” el 13 de diciembre pasado. Luego de realizar un relevamiento de seis semanas en el río Yangtze, hábitat del baiji, el número de estos animales avistados fue cero.

Según los participantes de esta expedición, es posible que todavía haya algunos pocos baijis en el Yangtze, pero de todas formas, consideran que, de ser así, la especie no tiene chances de sobrevivir.

Los expertos en el tema, consideran que la extinción de esta especie es resultado de la destrucción del hábitat por parte del hombre, la pesca ilegal y colisión con embarcaciones. De esta forma, este delfín se convierte en la primer especie de grandes mamíferos en ser llevado a la extinción a causa del hombre.

Los libros de cetáceos sostenían que el baiji es (¿era?) una de las especies conocidas como “delfines de río”, que habita aguas del río Yangtze en China y pueden ser observados hasta unos 1600 km río arriba. Mide alrededor de 2 m de longitud. Tiene pico largo y delgado, aletas pectorales anchas y ojos pequeños, características compartidas por los demás delfines de río.

Fuente: www.baiji.org
www.cnn.com
Fundación Cethus www.cethus.org


Breves

2007 ha sido declarado “El Año del Delfín”


Las Naciones Unidas, algunos gobiernos, organizaciones intergubernamentales, ONGs y el sector privado han construido una alianza para proteger los delfines en la naturaleza y su ambiente bajo una campaña que han llamado “El Año del Delfín”.

Esta campaña formará parte de la Década para la Educación para el Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas y contribuirá también a alcanzar los objetivos de reducción de la pérdida de biodiversidad para 2010, que han acordado todos los gobiernos por intermedio de la ONU.

El Año del Delfín tiene una página web en la que se brinda más información sobre la campaña, los eventos que se están organizando y donde se puede encontrar información sobre las especies de delfines que pueden encontrarse en la naturaleza.

Para más información: www.yod2007.org