Cambio climático: otra amenaza para los cetáceos

 

Hoy en día probablemente todos hayamos escuchado hablar alguna vez acerca del cambio climático. Incrementos en la temperatura, fuertes precipitaciones, sequías, aumento en la intensidad de tormentas, etc. Pero, ¿cuáles son los cambios que se manifiestan en el mar? ¿Cómo afecta a los seres que lo habitan, entre ellos los mamíferos marinos?

Una de las principales causas del cambio climático es la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, entre los cuales se encuentra el dióxido de carbono (CO2). Estos gases absorben la radiación lumínica que es reflejada o emitida por la superficie terrestre y del mar, impidiendo su liberación al espacio exterior. Al quedar retenido el calor se produce en consecuencia un incremento en la temperatura de la superficie terrestre y de los océanos, lo cual a su vez provoca derretimiento del hielo marino, elevación de los niveles del mar, entre otros efectos.

En los océanos existe un equilibrio entre los distintos compuestos de carbono, entre ellos el CO2, iones bicarbonato y carbonato. Debido al aumento del CO2 atmosférico, la tasa de absorción de este gas en los océanos se ha incrementado, causando acidificación del mar y alteraciones en el equilibrio de los compuestos de carbono. Esto afecta fundamentalmente a pequeños organismos con exoesqueletos calcáreos que requieren altas concentraciones de carbonato de calcio, entre los que encontramos a los corales formadores de arrecifes, uno de los ecosistemas marinos que sustentan mayor diversidad biológica.

Resulta difícil predecir cuáles serán las consecuencias de estos cambios sobre el ambiente y las comunidades oceánicas, sin embargo es de esperar que alteraciones en ecosistemas tan productivos como lo son los arrecifes coralinos y la Antártida, lleven a una modificación de la composición de especies de dichas comunidades, afectando la disponibilidad de presas (peces, calamares, zooplancton) de los mamíferos marinos.
A su vez, los rangos de distribución  y circuitos migratorios de muchas especies podrían variar conforme las condiciones oceanográficas (temperatura, pH, salinidad, productividad) se modifican. Las distribuciones de los cetáceos están muy relacionadas con las temperaturas del mar, por lo que un aumento en la misma podría conducir a un desplazamiento de estas especies hacia latitudes más altas. Si esto ocurre las especies que actualmente habitan en esas latitudes se verían afectadas por un aumento en la competencia por el alimento y el hábitat.

Se piensa que las especies que se encuentran en riesgo más inmediato son aquellas cuyos rangos de distribución son restringidos y en particular especies para las cuales las regiones polares son hábitats clave debido a las crecientes pérdidas de hielo polar

Fuente:

WDCS - Latin America

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