11 de noviembre, 2009. La sociedad civil Latinoamericana, manifestó su preocupación ante la reanudación, en el mes de diciembre, de la cacería de ballenas desarrollada por Japón en aguas del Santuario Ballenero Austral, bajo su Programa de Investigación de Ballenas en la Antártida (JARPA II). Cuarenta organizaciones no gubernamentales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, junto con algunas organizaciones internacionales que trabajan en América Latina, firmaron una carta, la cual fue enviada simultáneamente a los Comisionados del Grupo Buenos Aires, solicitando a sus gobiernos la implementación de acciones diplomáticas que rechacen la matanza de ballenas bajo fines científicos.
Las organizaciones afirman que “desde el inicio del proceso de negociación para definir el futuro de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), el Gobierno de Japón no ha evidenciado la voluntad de congelar o al menos disminuir significativamente las operaciones de la denominada “caza científica” de ballenas…esta situación continúa generando un clima de polarización y desconfianza que retrasa el avance del proceso y menoscaba la capacidad de la CBI para alcanzar acuerdos que representen los intereses actuales de conservación y uso de las poblaciones de cetáceos”.
Asimismo, aluden que desde el 2006, año en que inició el programa JARPA II, la captura anual de Ballena minke antártica alcanzó niveles similares a los de la cacería comercial antes de la implementación de la moratoria sobre la caza comercial de ballenas en 1986.
Sumado a lo perjuicios que estas operaciones balleneras causan a las poblaciones de ballenas y al ecosistema antártico en su conjunto, existen evidencias de que la cacería “científica” de ballenas realizada por Japón, no es rentable económicamente y se sustenta en gran medida gracias a subsidios gubernamentales. Con relación a esto, el comité de revisión de gastos establecido por el nuevo Primer Ministro de Japón, Yukio Hatoyama, recomendó suspender la financiación al Instituto de Investigación de Cetáceos, quien conduce el programa de cacería de ballenas de Japón. La decisión final estará en manos de dicho comité y la Oficina de Gabinete y, de concretarse, se podrían cancelar los fondos para la cacería de ballenas a partir del 2010.
Fuentes:
Fundación Cethus
CCC (Centro de Conservación Cetácea)
ENS (Environmental News Service)
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