El exitoso rescate de delfines en Bolivia

En el mes de julio nos había llegado la triste noticia que 9 delfines de río en Bolivia habían quedado atrapados en un afluente volviéndose una situación desesperada para un grupo de personas que trataron de todas las maneras posibles de encontrar una solución.


Los delfines de río de Bolivia se encuentran durante la estación seca en los ríos principales y en los afluentes donde el caudal es apto. En la época lluviosa, al aumentar los niveles de agua, los delfines de río ingresan a los distintos afluentes entonces disponibles para alimentarse. Muchas zonas de Bolivia están sufriendo, como en muchos otros países, el desmonte de la selva para convertirlas en zonas agrícolas. Esto resulta en que el agua del río es utilizada en estas zonas para riego por lo que ríos más chicos se ven modificados disminuyendo drásticamente su caudal.

La situación en Bolivia fue tal que el nivel de agua bajo rápidamente y el afluente donde se encontraban los delfines, conocidos en esa zona como bufeos, quedó aislado debido a las cantidades de sedimento que se depositaron en la boca del río en un momento de inundación, haciendo de esta manera que los delfines queden atrapados sin posibilidad de salir de ese afluente.

El grupo de delfines que quedó atrapado en el afluente, llamado Río Pailas, tributario del río Grande, uno de los ríos amazónicos mas importantes de Bolivia, constaba de seis adultos, dos crías y un juvenil. Este delfín, Inia geoffrensis boliviensis, es uno de los delfines de río más grandes y es estrictamente dulceacuícola. Como contábamos un poco mas arriba, la inundación repentina provocó el bloqueo de la boca del Pailas, lo cual generó una situación crítica ya que se acercaba la estación de sequía donde el caudal desciende rápidamente y los ríos se secan, temiéndose que el destino final fuera la muerte de los delfines atrapados.

Mientras las condiciones climáticas ayudaron a la situación, ya que el clima frío se extendió un poco, ayudando a enlentecer la época de sequía un grupo de investigadores, con la colaboración de WDCS y otras organizaciones, estuvo planificando por semanas enteras el posible rescate de los cetáceos. Mientras estudiaban la manera de realizar el rescate y la reubicación, los delfines fueron monitoreados continuamente para asegurar su bienestar.

El planeamiento de dicho rescate pasó a ser un conjunto de decisiones críticas y sumamente difíciles de tomar. Las áreas cercanas donde se podrían liberar los delfines están prácticamente destruidas por lo que no queda hábitat natural debido a las modificaciones de las tierras para cultivos. Esto conllevó que al rescate se le sumara un traslado de los animales, lo cual debía ser planificado con sumo cuidado para minimizar el stress que se les provocaría.

Afortunadamente Enzo Aliaga-Rossel junto a un equipo de colaboradores encontraron un sitio apropiado para la liberación del grupo atrapado. Este sitio se encontró río abajo a unos 360 km al norte de la ciudad de Santa Cruz y fue elegido debido a que familias que habitan en esa zona han reportado avistar regularmente delfines de río y también sostuvieron que existe abundancia de peces para esa franja. Para esto se debió capturar los delfines, transportarlos en camioneta hasta el río Grande y al final trasladarlos en bote hasta los sitios de liberación.

Un dato curioso que no queremos dejar de destacar fue la sorpresa que se llevó este grupo de personas que pensando en salvar 9 individuos al inicio de la planificación terminaron rescatando ¡ 20 ejemplares que habían quedado atrapados !

Todos estos puntos nos hacen pensar en el largo camino que nos queda por investigar sobre esta especie y muchas otras de cetáceos sobre la cual la información es escasa en cuanto a biología o distribución. Y además nos pone en alerta una vez mas sobre el accionar del hombre que provoca cambios en la tierra afectando las especies que en ella viven.

Felicitamos al grupo que con todo su empeño logró salvar este grupo de delfines.

Fuente:

WDCS Latinoamérica