Cuando los que se van se quedan para siempre



Maria del Valle

Por: Miguel A. Iñíguez

Esta es una noticia para la que no estaba preparado a dar y es la pérdida de una amiga y colega de la Fundación.  Se llama María del Valle, pero la llamamos Mache.

Tuvimos la oportunidad de conocernos en 1993, cuando junto con sus amigas de la vida, Marta y Cecilia, ingresaron a Cethus. A partir de allí mostró ser una excelente profesional, muy dedicada a cada cosa que emprendía, por más que las mismas la pudieran llegar a asustar, pero sin lugar a dudas lo que más destaco de ella es la excelente persona que es.

Durante muchos años se convirtió en uno de los pilares de la fundación. Todos los que estamos desde los inicios de Cethus participamos en muchas campañas con ella y quienes la conocemos sabemos que dos cosas ocuparon parte de su corazón además de su familia y amigos, los delfines australes y ese lugar remoto, pero mágico y enigmático a la vez, que es Cabo Vírgenes.

Tuvo la oportunidad de estudiar a estos animales por muchos años en distintos puntos del litoral santacruceño y uno de los días que más feliz la vi fue el día que recostada sobre la proa de un bote observaba por primera vez como nunca antes lo había hecho uno de sus delfines. Ese día todo fue perfecto para ella. Nunca la vi disfrutar tanto un avistamiento.

Las circunstancias de la vida hicieron que se tomara un descanso de la Fundación, pero siempre estuvo cerca, Mache nunca se fue. El jueves pasado el destino quiso que nos dejara defendiendo algo que siempre tuvo en claro, su defensa por la vida. Dio su vida por salvar una vida. Queremos desde Cethus en este momento acompañar a toda su familia, pero en especial a Germán y Enzo.

Querida Mache, siempre estarás presente.


Tus amigos de Cethus